RED DE INVESTIGACIÓN EN PROCESOS ORGANIZACIONALES, GANADERÍA Y AGRICULTURA

Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas

BLOG DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA

Cortesía: Red de Investigación de Procesos Organizacionales, Ganadería y Agricultura


LA AGROMÁTICA: ESTRATEGIAS INFORMÁTICAS APLICADAS EN LOS PROCESOS AGRÍCOLAS, INNOVACIÓN EN CONSTANTE MEJORA

Hace algunos meses concluyó el Segundo Congreso Internacional en Desarrollo Empresarial Agropecuario, espacio que permitió reflexionar sobre los avances tecnológicos que están transformando el sector agrícola a nivel global. Como investigadores, destacamos la calidad de los temas presentados por los conferencistas, en particular la ponencia del Dr. Rafael Julián Malpartida Yapias titulada “Drones e Inteligencia Artificial, herramientas eficientes para la agricultura sostenible”. Si bien el uso de drones en la agricultura no constituye una novedad en sí misma, resultó especialmente relevante el enfoque presentado sobre la integración de estas plataformas con núcleos de Inteligencia Artificial (IA), lo cual amplía significativamente su potencial operativo y estratégico dentro del manejo agrícola moderno.

La aplicación de la tecnología informática en las operaciones agropecuarias recibe el nombre de Agromática. De acuerdo con la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), la agromática se define como la aplicación de los principios y técnicas de la informática y la computación a las teorías y leyes que rigen el funcionamiento y manejo de los agrosistemas. Su objetivo principal es apoyar el diagnóstico de problemas productivos y el diseño, evaluación e implementación de soluciones eficientes, fortaleciendo la toma de decisiones en la empresa agropecuaria mediante el uso de datos, sensores y herramientas digitales.

A diferencia de los métodos tradicionales, la agromática se fundamenta en el análisis sistemático de información en tiempo real, permitiendo anticipar riesgos, optimizar recursos y mejorar la sostenibilidad de los sistemas productivos. Dentro del campo de la agromática se han desarrollado diversas soluciones conocidas como tecnologías integrales, concepto que hace referencia a la fusión de herramientas digitales de última generación. Según Efiempresa (2018), la integración tecnológica combina software especializado, hardware de comunicaciones y dispositivos mecatrónicos, los cuales trabajan de manera conjunta con sensores avanzados para cumplir objetivos específicos.

En el ámbito agrícola, estas tecnologías integrales se manifiestan en equipos diseñados para monitoreo de cultivos, control de plagas, análisis de suelos y optimización de riego, entre otros. La evolución ha sido acelerada: se pasó de sensores estacionarios y drones operados manualmente, a sistemas autónomos gobernados por núcleos de IA capaces de aprender, analizar patrones y tomar decisiones operativas con mínima intervención humana. Uno de los aspectos más sobresalientes expuestos por el Dr. Malpartida Yapias fue la capacidad operativa de los drones agrícolas modernos. De acuerdo con Agropix (2025), modelos como DJI Agras T30, T40 o T50 pueden cubrir entre 15 y 25 hectáreas por hora, alcanzando entre 100 y más de 300 hectáreas por jornada en condiciones intensivas de trabajo. Más aún, cuando estos dispositivos operan en constelaciones de drones coordinadas mediante núcleos de IA, pueden cubrir hasta mil hectáreas en una sola jornada, realizando tareas simultáneas de monitoreo, mapeo, detección temprana de enfermedades y generación de predicciones de riesgo a partir del análisis avanzado de imágenes multiespectrales. Estas capacidades representan un cambio estructural en la forma de gestionar grandes extensiones agrícolas, reduciendo costos, tiempo y uso excesivo de insumos, al mismo tiempo que incrementan la precisión de las intervenciones agronómicas.

La innovación tecnológica aplicada a la agricultura no es un fenómeno reciente. Desde la década de 1950, la Universidad Estatal de Michigan fue pionera en el uso de sistemas computarizados para la contabilidad y análisis de datos agrícolas, inicialmente con 50 granjas en 1955 y expandiéndose a 500 al año siguiente. (The evolution of computerized programs for farm data analysis, s. f.) Posteriormente, a finales de la década de 1970, surgieron empresas especializadas en el suministro de microordenadores para la gestión de granjas (AgEcon Search, s.f.).

En México, el primer gran impulso tecnológico al sector agrícola se dio durante la llamada Revolución Verde entre las décadas de 1940 y 1970, pero más que la integración de estrategias de tecnología informáticas en el sector, esta etapa se caracterizó principalmente por la introducción de semillas mejoradas, fertilizantes y maquinaria agrícola principalmente en zonas de riego y producción comercial (Romero, 2002). No obstante, la implementación de estos avances estuvo fuertemente mediada por modelos burocráticos estatales que, con el tiempo, limitaron el acceso de pequeños productores a la innovación tecnológica.

En la actualidad, el contexto global hipercomunicado ha reducido significativamente las barreras de acceso al conocimiento y a la tecnología. Hoy en día, productores agrícolas pueden acceder a capacitación, software, sensores y plataformas digitales a través de ferias tecnológicas, programas gubernamentales, convenios con universidades y centros de investigación. Este nuevo escenario abre oportunidades inéditas para regiones agrícolas con alto potencial productivo, como el sureste de México, donde la adopción gradual de tecnologías agromáticas puede marcar una diferencia sustancial en productividad, sostenibilidad y competitividad.

La agromática representa una oportunidad estratégica para los productores agrícolas del sureste de México, una región caracterizada por su riqueza natural, diversidad de cultivos y predominancia de pequeños y medianos productores. La incorporación progresiva de tecnologías como sensores, plataformas digitales, drones e inteligencia artificial no debe entenderse como un reemplazo del conocimiento tradicional, sino como un complemento que fortalece la toma de decisiones. Adoptar herramientas agromáticas permite optimizar el uso del agua, reducir la aplicación indiscriminada de agroquímicos, detectar enfermedades de manera temprana y planificar las labores agrícolas con base en datos reales y confiables. Para los productores del sureste, esto se traduce en menores costos de producción, mayor resiliencia ante el cambio climático y mejores condiciones para acceder a mercados más exigentes.

El reto principal no radica únicamente en la disponibilidad tecnológica, sino en la capacitación, el acompañamiento técnico y la generación de esquemas colaborativos entre productores, instituciones educativas, gobiernos y centros de investigación. Apostar por la agromática es apostar por una agricultura más eficiente, sostenible y justa, capaz de mejorar la calidad de vida de quienes trabajan la tierra y de fortalecer el desarrollo regional del sureste mexicano.


Referencias

Facultad de Ciencias Agrarias - UNL. (n.d.). Agromática I. Recuperado de https://www.fca.unl.edu.ar/agromatica/Docs/02-DefAgromatica.PDF

Efiempresa. (28 de mayo de 2018). Integración Tecnológica, Sus Características y Beneficios. Recuperado de https://efiempresa.com/es/blog/integracion-tecnologica-beneficios/

Efiempresa. (28 de mayo de 2018). Integración Tecnológica, Sus Características y Beneficios. Recuperado de https://efiempresa.com/es/blog/integracion-tecnologica-beneficios/

The evolution of computerized programs for farm data analysis (PDF). Disponible en la base de datos de CIHEAM (Centro Internacional de Altos Estudios Agronómicos Mediterráneos), destacando el trabajo en la Universidad de Michigan en 1955-1956.

AgEcon Search. (s.f.). Reading014.pdf - The use of computers in farming. Recuperado el 8 de febrero, 2026, de https://ageconsearch.umn.edu/record/272505/files/reading014.pdf

Romero, F. (2002). La Revolución Verde en México: Impactos y consecuencias socioeconómicas. Dialnet. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/7385149.pdf

Gerardo Sanony Wade Aguilar | | gerardo.wade@unach.mx | | 09-febrero-2026